Conviviendo con Monstruos

 Muchas personas no saben cuando, ni como aparecerá un monstruo, pero la pequeña Lini si los sabia por que los monstruos más grandes, más descomunales e impresionantes los encontraba en su casa. 

Lini era una niña muy tranquila que siempre tuvo el gusto por los detalles más minúsculos: le gustaba escuchar el sonido del viento entre las ramas de los árboles, recostarse en el pasto y contar las puntas del mismo para imaginarse que estaba en otro planeta ¡En fin! Ella gozaba de cosas tan sencillas como estas.  

Lini tenía un hermano menor al que cuidaba casi todo el tiempo, ya que sus padres trabajaban la mayoría del día. A ella eso no le gustaba , porque él solía pensar que Lini, era un ser muy extraño, una marciana, que siempre tenía como resultado juegos e ideas desagradables para él. Así que Lini y su hermanito no se llevaban muy bien. 

Pero como ella lo tenía que cuidar, él por lo general terminaba quejándose un poco sobre su hermana con sus padres. Y estos cambiaban de manera muy característica al recibir y lidiar con las quejas de su hermanito y las peripecias propias de Lini.  

Los padres de Lini como la mayoría del tiempo estaban trabajando; ya fuera dentro de la casa o en sus respectivos empleos. No tenían la suficiente paciencia con Lini  y su hermanito. Estos se debía a que no sostenían muy buen ánimo, después de estar muchas horas en el trabajo.

Aún así la vida de Lini era la normal de toda niña o niño: le gustaba jugar en los parques con muchas áreas de verdes pastos; ver las caricaturas en la pantalla de televisión; dibujar las cosas que le gustaban, jugar con los animales, entre otras cosas que le permitía su imaginación. 

Pero ¿cómo una niña normal podía saber cuando aparecería un monstruo? ella los sabia cada vez que sus padres cambiaban de temperamento. Así que siempre perceptivamente notaba cuando era probable que apareciera un monstruo. 

 Uno de esos tantos días en que su hermanito se quejaba de lo rara que era Lini con sus padres, cuando apenas regresaban del trabajo, las emociones y sentimientos de ellos al escuchar la presencia de conflictos, no eran divertidos y su un tanto descontentos; por ese motivo ellos comenzaron a cambiar de actitud y expresiones en sus cuerpos, Lini se di cuenta, así que pensó: 

¡Es la hora en que van a venir los monstruos! 

Efectivamente sus Papas comenzaron a ser caras muy raras; desde los ojos, la boca, la nariz; de ahí sus cuerpos fueron cambiando y haciendo movimientos anormales. Les surgió una gran lengua de su boca, sus ojos fueron muy enormes y saltones, cambio el color de su piel porque se enrojeció y engroso. Les crecieron las manos y los pies convirtiéndose en descomunales miembros. Porque entre más molestos más terroríficos se volvían, el pelo les creció por todos lados y cambio su olor ¡Tanto su Mamá como su Papá se convirtieron en monstruos!    

Lini no podía huir de ahí, porque entendía que al final sus Papas volverían a la normalidad y los monstruos se marcharían.  Ella siempre veía como llegaban los monstruos y deseaba muy a sus adentros que no volvieran jamás, porque no tenia el conocimiento de como domesticar o amaestrar a un monstruo.

Era muy difícil controlarlos y más cuando se convertían ambos Papas al mismo tiempo en monstruos. Porque a veces solo alguno se volvía el monstruo. Cuando pasaba esto ya fuera mamá o papá podía controlarlo y el monstruo desaparecía fácilmente, para volver a ser lo que era una madre o un padre amoroso. Pero cuando los dos se convertían en monstruos ¡Lini quería ser tan solo una domadora de monstruos!  

Ella sabia que convivir con monstruos no era cosa fácil porque tienen mucha ferocidad por los motivos como: la tristeza, la ansiedad, el enojo, la desesperación, la frustración y el cansancio. Así que ella había aprendido que lo mejor que podía hacer cuando aparecían los monstruos, es estar tranquila, pensar en cosas buenas y dejar que pasaran los monstruos el tiempo que fuera necesaria en su casa y después desaparecerían o se marcharían. 

De esta manera Lini aprendió a convivir con monstruos, saber que eran feroces y que lo mejor que podía pensar para protegerse era ser una persona que actuara de manera pacífica sobre su ferocidad. de hecho, se acostumbro a tal asunto de convivir con monstruos. de esta manera Lini pudo comprender más sobre esos espeluznantes seres. 

Paso el tiempo y con él la presencia de los monstruos fe cada vez menor, y la relación familiar fue buena. 

Hasta que un día apareció un nuevo monstruo, y ese nuevo ¡Era ella misma! Ahora tenía que controlarse a así misma para que el monstruo que habitaba en su interior no espantara a otras personas y a su familia. Y al identificar de cómo o de que forma salía ese monstruo, fue que ella supo como transformarse en apaciguadora de monstruos.

Lo pudo hacer gracias a convertir la furia en dulzura, la tristeza en comprensión, la desesperación en paciencia, la ansiedad en inteligencia, la frustración en conocimiento y el cansancio en tranquilidad. Y a partir de entonces se volvió la valiente apaciguadora de monstruos.

Ahora Lini ayuda a otras personas a domar o dominar a sus propios monstruos. Así fue como ella convivió con monstruos e hizo que todas aquellas personas que no pudieran lidiar con sus monstruos aprendieran e ellos, se volvieran sus propios apaciguadores, y alcanzaran de esta manera la felicidad.   


A mi familia, Gracias 

Comentarios

  1. Muy lindo Itzel! Me recordó un poco a la película de Red!
    Felicidades! 😊🥰🌷

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    1. Muchísimas Gracias , estas palabras me hacen sentir que el compartir una historia es más que solo escribir por escribir

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  2. Me encantó!!! Simplemente lo mejor que he leído sobre los mounstros 😉😺

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    1. Estas palabras me hacen sentir que el compartir una historia es más que solo escribir por escribir, es comprender algo más ¡Muchas Gracias!🙏🏽

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