El Señor Pedro el Cangrejo
Como todos los días, el señor Pedro el cangrejo, inició su jornada de entrenamiento. El motivo era que se preparaba para el campeonato de natación contra corriente.
Su espacio consistía en un canal de agua y arena formado por el oleaje sobre el arrecife de coral. Era un lugar con grandes retos. Incluso para el más intrépido nadador del mundo acuático. No sólo el señor cangrejo Pedro entrenaba ahí, había varios más y otros seres marinos; como peces, moluscos y crustáceos como él. Porque el húmedo lugar permitía que convergieran toda especie de vida oceánica para perfeccionar sus habilidades acuáticas.
Don cangrejo Pedro solía amarrarse las tenazas con rocas envueltas en algas y así comenzaba a nadar tranquilamente con una velocidad constante. Proyectaba una imagen donde la armonía del movimiento parecía un encantador engaño, porque hacía creer que no lograba rapidez. Que siempre lo rebasaban, ya fuera el hábil delfín, el entusiasta pez espada o cualquier otro animal marino.
Quienes lo dejaban atrás en la práctica de nado se jactaban de ello, pues tenían un desmedido afán de competencia, porque eran ciertamente algo ególatras. No muy diferentes a otros animales marinos, que se dejaron dominar por sus emociones o nervios de desear siempre ganar.
Don Pedro el cangrejo, nadaba una y otra vez, con pequeños descansos y sin perderse en la gran agitación. El espacio de entrenamiento por su diversidad de seres y movimientos de las técnicas de nado, expresaba la bella jungla de vida con sus singulares matices de toda clase de obstáculos, por ser las profundidades del mar.
En este convulsivo espacio el señor cangrejo Pedro, siguió nadando a su propio ritmo con entera confianza, sin necesidad de demostrar nada a nadie. Más que a si mismo. En tanto que los demás seres con o sin aletas; con o sin cola estaban atormentados por el deseo de competir y ganar a toda costa. Lo que más hacían era que estaban compitiendo realmente a favor de sus propios egos y sentimientos, como tratando de demostrar o demostrarse algo; que tal vez, los llenaría de una confianza que no comprendían.
Finalmente llegó el día de la competencia. Los ánimos eran agitados, todos los animales y otros seres vivos, no paraban de moverse antes de iniciar la carrera, la cual comenzó con un silbido de caracol.
Una vez iniciada la competencia el señor cangrejo Pedro parecía el más rezagado. Sin embargo en el transcurso de la carrera muchos competidores fueron quedándose detrás de él. Se veían abatidos y desesperados, mientras que el cangrejo Don Pedro avanzaba tranquilamente hacia la meta. Así llego en el primer lugar, hecho que sorprendió a la gran mayoría.
Luego de recibir su presea, el señor cangrejo Pedro se vio rodeado de algunos pequeños, jóvenes peces y otros seres del mar que le preguntaron:
¿Cómo ha logrado ser el mejor competidor?
A lo cual respondió:
Paciencia, Dedicación, Confianza y Amor en mi mismo me han acompañado siempre para alcanzar las más difíciles metas.

Bellísimo cuento y en especial la dedicatoria . Qué hermosa apreciación de la experiencia de tus compañeros de natación. Me encantó!!🤩🌻
ResponderEliminarMUCHAS GRACIAS POR APRECIAR EL CUENTO🙏🏽
EliminarMuy bueno el cuento prima
ResponderEliminarQué lindo mensaje, felicitaciones!
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