La Dragona Rosa
Las nubes me mostraron a esa señora la Dragona Rosa, por que entre la cálida marina a la hora avanzada, ella se presento vestida con su pelaje rosado y morado. Donde sus bellos hijos surgieron entre las montañas negras que anunciaban el final de la tarde.
Hijos que eran nubes pequeñas de hermoso azul negruzco como la piel del Supremo, eran siete como los site días de la semana. Todos se encontraban en ese gran nido de montañas negras conversando y debatiendo de los porvenires de la humanidad. Dos platicaban entre ellos como pareja. De ahí otro grupo de cuatro formaban un dialogo, mientras en quinto solo observaba por detrás.
Las montañas que después de un pestañeo, con sus contrastes hicieron ver que ese nido se trasformo en un fuego de irradiación con un rosado tan luminiscente que me hizo recordar lo sagrado de ese momento que anunciaba un cambio.
Aquel panorama manifestaba de cómo los Dioses habían hecho ese momento tan perfecto, que en pocos instantes pintaron una memorable imagen. Dioses que son los cinco elementos, los arquitectos de la ilusión, los reyes que en la medida, enseñan y otorgan bendiciones. Todo para hacernos entender nuestro paso perecedero en esta vida.
Así en otro pestañeo la madre Dragona Rosa se fue conforme el viento se sintió y la tarde se terminaba, sus hijos también se fueron. Y en eso solo llego la noche con ella la oscuridad y la luz que se enfatizaban de distinta manera. Y así también terminaba otro día más de estar conversando con el mar, en un día de Septiembre.


Muchas gracias por compartir
ResponderEliminar¡Muchisismas gracias por aceptar leer !🙏🏽
Eliminar